La fiscalización es el mayor reto que se ha impuesto la Dirección de Recursos Marinos y Costeros de la Autoridad Marítima de Panamá en este período de la veda del camarón que inició el 1° de febrero y finaliza el 11 de abril, ya que es el principal motivo para seguir protegiendo a la especie, aseguró su Director, el Ingeniero Arnulfo Franco.
Dijo que el camarón debe de realizar un gran desove en esta época, por lo que es necesario que tenga el tiempo necesario para que las larvas puedan desarrollarse y cumplir con el proceso normal de crecimiento, hasta llegar a su etapa juvenil donde las tallas son lo suficientemente grandes y puedan cumplir con los requisitos de exportación.
El funcionario señaló que es importante localizar y penalizar a quienes capturan al crustáceo en esta época, pero más importante es prevenir el hecho y preservar la especie que en estos momentos pasa por una etapa crítica en su conservación, por factores atmosféricos, ambientales y de sobre pesca, lo que ha obligado a la institución a instaurar una segunda veda en el mes de septiembre.
Franco aseguró que la mentalidad de todos los que están involucrados en este proceso ha cambiado, ya que por muchos años se pensaba que la efectividad de la veda se media en base a cuantos infractores se capturaban o cuantas artes de pesca se decomisaban, pero los efectos prácticos se han encargado de demostrar que lo importante es prevenir el hecho y preservar la especie que genera millones de balboas a la economía nacional que están en peligro si todos los involucrados no hacen su parte para que esto sea un éxito.
Para esta veda se está trabajando en conjunto con varias organizaciones del Estado como el Servicio Marítimo Nacional, SINAPROC, ANAM, Alcaldes y Corregidores de las comunidades pesqueras, pero últimamente se está trabajando con un grupo denominado UCB, (Unidad de Conservación y Vigilancia), que está conformada por los mismos pescadores que se encargan de cuidar del recurso, ya que son ellos los que viven de esa actividad, por lo tanto, deben ser los más interesados en que el mismo no desaparezca, aseveró Franco.
Franco fue enfático
en asegurar que este mensaje esta calando en la comunidad y ellos están
trabajando para cuidar de estos recursos, lo que hasta hoy está funcionando
bien, pero lo importante es que ya se está creando conciencia entre los
pescadores que se están dando cuenta que el camarón es el producto
que les permite ingresar dinero a las arcas familiares y si lo acaban, acaban
con la forma de vida de muchas generaciones y perjudican la economía
nacional.