<%@LANGUAGE="VBSCRIPT" CODEPAGE="1252"%> Autoridad Marítima de Panamá - Notas de Prensa - Octubre 2009

-Este es un muelle para uso público-

AMP REALIZA OTRA INSPECCION OCULAR EN BRISAS DE AMADOR

 

Panama, 26 de noviembre de 2010

El Administrador de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), Roberto Linares en compañía del Jefe de  Policía de la Zona de Ancón, el Comisionado Javier Carrillo y demás funcionarios de seguridad, realizaron una inspección ocular en el área de Brisas de Amador.

“Hemos colocado un letrero para dejar claro a todas las personas en este lugar que este muelle aquí es un bien de todos y no tienen porqué pagar por su utilización, el fondeo de los barcos o yates, la utilización de las boyas y cualquier otro pago que de manera ilegal se había estado exigiendo”, señaló Linares.

“La Empresa Brisas de Amador, ha realizado una edificación de manera ilegal en terrenos que pertenecen al Estado panameño, debido a que son producto de rellenos de fondo de mar no autorizados, esta es otra muestra más de la sinverguenzura existente, ya que además se estaba cobrando por utilizar el muelle”,  reiteró Linares.

Les comunicamos a todos los panameños y panameñas que este muelle es para uso público, que pueden utilizarlo sin pagar costo alguno.

Por su parte, la Directora de Asesoría Legal de la AMP, Carlota Mattos Alvarado, agregó que el muelle y la caseta están construidos  sobre propiedad del Estado Panameño, y que no cuentan con Permisos Provisionales o Resoluciones de Concesión, ni Contrato refrendado por esta Entidad Marítima como ente rector del Sector Marítimo. Por lo tanto mal pueden cobrar a las personas por el uso de las instalaciones marítimas si la empresa no tiene contrato ni le paga al Estado por el área.

Cabe destacar que es la segunda inspección que se realiza en el área de Brisas de Amador, en el mes de julio del pasado año, se demolieron unas estructuras edificadas sin las autorizaciones correspondientes.

Los rellenos ilegales se mantendrán custodiados por agentes de la Policía Nacional, para evitar cualquier otro tipo de movimiento por parte de quienes construían la obra y para impedir que se sigan lucrando con un bien por el cual no le pagan al Estado.