Una red de vigilancia marítima conformada por 155 dispositivos de Ayudas a la Navegación (AtoN) y tres plataformas satelitales afianzan la seguridad del tráfico marítimo en las costas panameñas, permitiendo el monitoreo en tiempo real de las embarcaciones y contribuyendo a reducir riesgos operativos y condiciones adversas en puertos y embarcaderos nacionales, informó la Autoridad Marítima de Panamá (AMP).
El sistema operativo náutico está integrado por 48 balizas de aproximación, diseñadas para facilitar el acceso seguro y permanente a los puertos menores del país, así como por 45 faros de largo alcance estratégicamente distribuidos en ambos litorales.
Mario Justavino, técnico de Ayudas a la Navegación (AtoN) de la Dirección General de Puertos e Industrias Marítimas Auxiliares de la AMP, detalló que seis de estos faros se encuentran ubicados en el Caribe, desde el río Sixaola, en la frontera con Costa Rica, hasta Puerto Obaldía, en la frontera con Colombia; mientras que en el litoral Pacífico operan 39 faros, desde Punta Cocalito, en Darién, hasta Punta Burica, en la frontera con Costa Rica, incluyendo las áreas insulares y ribereñas del Canal de Panamá.
A esta infraestructura se suman 53 boyas de señalización marítima que delimitan los canales de acceso en zonas de alta actividad logística y portuaria, como Bahía de Las Minas, Manzanillo y Aguadulce, garantizando rutas más seguras para las embarcaciones comerciales y de diversos servicios.
El monitoreo marítimo también se apoya en herramientas digitales especializadas que permiten analizar las condiciones de oleaje y corrientes marinas desde el punto de origen de cada nave. “Estas plataformas son fundamentales para que los oficiales náuticos puedan planificar rutas de forma más precisa y prevenir incidentes en aguas costeras”, destacó Justavino.
Por su parte, Héctor Pineda, operativo del Departamento de Ayuda a la Navegación, destacó que las boyas y balizas —sometidas a mantenimiento periódico— representan una guía vital para la seguridad marítima. Estos dispositivos sirven como puntos de referencia y alerta en el mar, permitiendo a las embarcaciones orientarse tanto de día como de noche mediante destellos luminosos y señales de colores rojo, blanco y verde, que advierten sobre direcciones de navegación, peligros y zonas seguras, respectivamente.
Pineda explicó que estas labores también se apoyan en Sistemas de Posicionamiento Global (GPS), herramientas clave que permiten ubicar con precisión las boyas y balizas, además de trazar las rutas seguras hacia los distintos puntos de navegación
Pineda destacó que también para dichas labores son utilizados los Sistemas de Posicionamiento Global (GPS), herramientas que determinan los puntos de ubicación de los dispositivos y las rutas para llegar a los diferentes destinos.
El fortalecimiento de las tecnologías aplicadas ha estado acompañado por la actualización técnica del personal bajo estándares internacionales. Recientemente, especialistas de la AMP obtuvieron la Certificación en Análisis de Riesgos, de la Asociación Internacional de Ayudas a la Navegación y Autoridades de Faro (IALA), lo que permitirá evaluar con mayor rigor las propuestas de inversión del sector privado, en proyectos de marinas e infraestructuras marítimas en los litorales panameños.
Con estas capacidades tecnológicas y operativas, Panamá mantiene su sistema de navegación alineado con los estándares de la Organización Marítima Internacional (OMI), reafirmando su compromiso con la seguridad de la vida humana en el mar, la protección de la carga y la eficiencia de las operaciones marítimas nacionales.
En un país considerado uno de los corredores marítimos de más importancia en el mundo, la AMP desempeña una función esencial: garantizar que las señales marítimas permanezcan activas y operativas, asegurando la fluidez del intenso tráfico marítimo internacional por el Istmo.




