En un movimiento estratégico para fortalecer la soberanía portuaria y la logística nacional, la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), a través de la Dirección General de Puertos e Industrias Marítimas Auxiliares (DGPIMA), ha desplegado un ambicioso programa de mantenimiento y rehabilitación. Con una partida presupuestaria de B/. 2 millones de dólares, el plan tiene como objetivo principal elevar el estándar de resiliencia en 24 puertos menores y 16 atracaderos a lo largo del país.
Bajo la coordinación del Departamento de Ingeniería, la AMP ha pasado de una cultura de reparación a una de gestión de activos. El programa busca preservar la integridad estructural de las instalaciones frente a las crecientes exigencias del entorno marino y el cambio climático, optimizando el rendimiento operativo y prolongando la vida útil de los muelles que conectan a las comunidades con el comercio global.
Durante el primer trimestre de 2026, las cuadrillas técnicas ya han intervenido puntos neurálgicos en Bocas del Toro (Isla Colón, Isla Popa y Cayo de Agua), Veraguas (Mutis y Orlas) y Panamá (Taboga), asegurando que estos puntos de entrada marítima mantengan su continuidad operativa sin interrupciones por fallas estructurales.
Diagnóstico nacional y ejecución correctiva
De forma paralela a las obras, la AMP ha intensificado las inspecciones técnicas desde Chiriquí hasta el Darién. Este diagnóstico ha permitido identificar 18 recintos portuarios que requieren intervención inmediata.
“La resiliencia portuaria no es opcional; es la garantía de que nuestros sectores pesqueros, turísticos y logísticos sigan funcionando incluso ante las condiciones más adversas”, señalan fuentes técnicas de la DGPIMA.
Hoja de ruta para el segundo trimestre:
El cronograma de obras para los próximos meses incluye proyectos de alta complejidad técnica:
Puerto Mensabé: Mejoras integrales en iluminación y seguridad perimetral.
Puerto Boca Parita: Renovación total del sistema eléctrico para soporte de operaciones.
Puerto Pedregal: Rehabilitación estructural profunda de su muelle flotante.
Puerto Aguadulce: Modernización del muelle marginal y adecuación de áreas administrativas.
El compromiso institucional no se limita al mantenimiento. La DGPIMA proyecta el inicio de obras de gran calado este año, destacando el estudio, diseño y construcción del nuevo muelle fiscal de Puerto Almirante y la rehabilitación del atracadero de El Salado en Aguadulce, que contará con mejoras de pontones flotantes para una mayor adaptabilidad a las mareas.
Con esta planificación, la AMP avanza en su misión de construir un sistema portuario más robusto y eficiente, alineado con los estándares internacionales de seguridad y sostenibilidad que el liderazgo marítimo de Panamá exige.
In a strategic move to reinforce port sovereignty and national logistics, the Panama Maritime Authority (PMA), through its Directorate General of Ports and Auxiliary Maritime Industries (DGPIMA), has launched an ambitious maintenance and rehabilitation program. Backed by a B/. 2 million budget, the initiative aims to raise resilience standards across 24 small ports and 16 docking facilities nationwide.
Under the coordination of its Engineering Department, PMA is shifting from a reactive repair model to a forward-looking asset management approach. The program is designed to safeguard the structural integrity of port infrastructure against the mounting pressures of the marine environment and climate change—optimizing operational performance while extending the service life of the piers that connect communities to global trade.
During the first quarter of 2026, technical crews have already intervened at key maritime hubs in Bocas del Toro (Isla Colón, Isla Popa, and Cayo de Agua), Veraguas (Mutis and Orlas), and Taboga, ensuring uninterrupted operations at these vital access points by preventing structural failures.
National assessment and corrective action
In parallel with ongoing works, PMA has intensified technical inspections from Chiriquí to Darién. This nationwide assessment has identified 18 port facilities requiring immediate intervention.
“Port resilience is not optional; it is the assurance that our fishing, tourism, and logistics sectors continue to operate—even under the most adverse conditions,” technical sources from DGPIMA emphasize.
Roadmap for the second quarter
The upcoming works schedule features projects of significant technical scope:
Puerto Mensabé: Comprehensive upgrades to lighting systems and perimeter security.
Puerto Boca Parita: Full overhaul of the electrical system to support operations.
Puerto Pedregal: Deep structural rehabilitation of its floating pier.
Puerto Aguadulce: Modernization of the marginal dock and enhancement of administrative areas.
Institutional commitment extends beyond maintenance. DGPIMA is also advancing plans for major infrastructure works this year, including the study, design, and construction of a new fiscal pier at Puerto Almirante, as well as the rehabilitation of the El Salado docking facility in Aguadulce—featuring upgraded floating pontoons to improve tidal adaptability.
Through this forward-thinking agenda, PMA continues to build a more robust and efficient port system, aligned with the international standards of safety and sustainability that define Panama’s maritime leadership.




